Vivir con una familia es una excelente oportunidad para aprender italiano en Florencia y conocer de cerca la vida cotidiana. Es importante respetar normas y costumbres diferentes a las propias.
Las familias florentinas que acogen a estudiantes extranjeros pueden ser jóvenes o mayores, con o sin hijos, o personas solteras. Recomendamos reservar con antelación, ya que la escuela no puede garantizar disponibilidad de última hora.
Incluye habitación y desayuno preparado por la familia. No está permitido el uso de la cocina por parte del estudiante.
Incluye habitación, desayuno y cena preparados por la familia. No está permitido el uso de la cocina por parte del estudiante.
Incluye habitación y uso de la cocina para preparar comidas, de acuerdo con los horarios y normas de la familia anfitriona.
Algunas familias viven en el centro histórico, a unos 10–20 minutos a pie de la escuela. Otras viven en zonas residenciales fuera del centro, accesibles en tranvía o autobús en unos 20–30 minutos.
Las habitaciones pueden ser individuales o dobles.
El baño puede ser compartido con la familia o con otros estudiantes del apartamento. En algunos casos es posible disponer de baño privado.
Hay servicio de Wi-Fi en la mayoría de los apartamentos.
El alquiler suele ir desde el domingo anterior al inicio del curso hasta el sábado posterior a su finalización.
El uso de electrodomésticos como lavadora o plancha está sujeto a las normas de la familia.
La familia proporciona la roba de cama.
Se trata de una habitación con uso de cocina en un apartamento compartido con otros estudiantes internacionales o italianos. Es una solución que ofrece cierta libertad, pero es necesario estar dispuesto a respetar los hábitos y costumbres de personas de diferentes partes del mundo. Este tipo de alojamiento es difícil de reservar para estadías cortas, de 1 a 4 semanas. Es más adecuado para estadías largas, mínimo de 4 semanas. Es muy solicitado en Florencia, por lo que se recomienda reservar con mucha antelación. La escuela no garantiza disponibilidad para solicitudes con poco aviso. El pago del alojamiento se realiza directamente al propietario, quien también es responsable de la firma del contrato.
Las habitaciones pueden ser individuales o dobles.
Algunos apartamentos están situados entre 10 y 20 minutos a pie de la escuela. Otros se encuentran fuera del centro histórico, en zonas residenciales típicas de la ciudad, accesibles en tranvía o autobús en 20–30 minutos.
La cocina y las zonas comunes se comparten con otros estudiantes.
El baño puede ser compartido o, en algunos casos, privado.
El servicio de wifi está disponible en la mayoría de los apartamentos.
Los gastos de electricidad, agua y gas suelen estar incluidos en el alquiler mensual.
Generalmente se requiere el pago de un depósito en efectivo como garantía por posibles daños.
Los apartamentos privados pueden ser estudios, de una o varias habitaciones. Los precios varían según la zona y el período solicitado. Esta es naturalmente la opción más cómoda, que ofrece al estudiante el máximo de independencia. Existen varias plataformas y agencias, también en línea, a través de las cuales los estudiantes pueden reservar alojamiento. Es el tipo de alojamiento más fácil de encontrar. La escuela puede proporcionar, previa solicitud, contactos de propietarios y agencias de confianza. El pago del alojamiento se realiza directamente al propietario, quien también es responsable de la firma del contrato.